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domingo, 11 de septiembre de 2011
¿Porqué pedir perdon?
No entiendo la gente que pide perdón. La gente actúa con total liviandad, total haga la barbaridad que haga después te pide perdón y listo. Si, te ahorro, puedo ser un bicho raro, pero para mí ‘nos vemos’ es ‘nos vemos’, ‘ te llamo’ es ‘te llamo’, ‘te quiero’ es ‘te quiero’. Si yo digo que voy a estar ahí vos sabes que voy a estar ahí. Ahora cuando alguien me dice a mí que va a estar ahí lo dudo, porque se perdió el valor de la palabra. Te pueden fallar total después vienen, te piden perdón, y ya está, así de fácil. Pedir perdón no debería tomarse con tanta liviandad. El castigo precede al crimen, porque uno antes de cometer el crimen sabe el dolor que generará y asume la culpa. Esa culpa es el castigo ¿y uno pretende redimir esa culpa con un simple perdón?. Un perdón no puede reparar lo que hicimos mal. Para pedir perdón antes hay que estar dispuesto a reparar. ¿De qué sirve pedir perdón cuando no hay manera de reparar lo que hiciste mal? Cuando no nos perdonan nos obligan a vivir con nuestro error, con nuestra culpa. Cuando no nos perdonan nos obligan a hacernos cargo de lo que hacemos. Un simple perdón no puede borrar el dolor que se causó. Pedir perdón es poner una curita en una herida abierta que nosotros mismos provocamos. Insuficiente y a destiempo. Recién cuando nos hacemos responsables de lo que hacemos, ahí se puede empezar a construir algo distinto. Suplicando a los gritos, de rodillas, implorando en todos los idiomas, pedir perdón no alcanza, no repara, no alivia si no nos hacemos responsables de nuestras acciones. Cuando no nos perdonan nos obligan a vivir con nuestro error, con nuestra culpa. Porque un simple perdón no pude borrar el dolor. Hay cosas imperdonables aunque se pida perdón en todos los idiomas.
sábado, 9 de julio de 2011
Que si, que no.
Todo el tiempo estamos entre el sí y el no; elegir entre sí y no tal vez sea la decisión más difícil de tomar. Hay veces en que la diferencia entre decir sí o decir no puede ser determinante, puede cambiar tu vida para siempre.
El no ya lo tengo, dice alguien para darse coraje, porque el no es lo que nos rige; decimos que no a todo, todo el tiempo. Pero a veces, decimos algunos sí; a veces decimos sí sin medir las consecuencias, y ese sí cambia todo. De una chica rapidita decimos que tiene el sí fácil, pero ¿no se trata de eso la vida? ¿De decir sí, de avanzar, de vivir? El sí nos compromete, y nos desnuda; el sí expone nuestros deseos, el sí señala que algo nos falta.
Una vez más estamos ante esa decisión; que todo siga siendo no, o animarse al sí y zambullirnos en la vida, esa vida que vivimos deteniendo todo el tiempo con el no..
El no ya lo tengo, dice alguien para darse coraje, porque el no es lo que nos rige; decimos que no a todo, todo el tiempo. Pero a veces, decimos algunos sí; a veces decimos sí sin medir las consecuencias, y ese sí cambia todo. De una chica rapidita decimos que tiene el sí fácil, pero ¿no se trata de eso la vida? ¿De decir sí, de avanzar, de vivir? El sí nos compromete, y nos desnuda; el sí expone nuestros deseos, el sí señala que algo nos falta.
Una vez más estamos ante esa decisión; que todo siga siendo no, o animarse al sí y zambullirnos en la vida, esa vida que vivimos deteniendo todo el tiempo con el no..
domingo, 3 de julio de 2011
La Materia de los Sueños
Nos olvidamos, ignoramos nuestros sueños como si lo que soñamos lo soñara otro. Algunos sueños nos dan miedo ¿por qué? Porque son deseos que vienen de un lugar muy profundo, desconocido, casi oculto por nosotros y sin embargo, esos sueños hablan de nosotros más que nosotros mismos. Nada define mejor a una persona que aquello con lo que sueña.
Y los sueños no tienen fecha de vencimiento. Uno sueña, sueña, sueña, hasta que ese sueño se hace realidad... Pero ¿qué es sueño? ¿Qué es realidad? Me preguntaba por que llamamos sueños a nuestros deseos.. Porque en los sueños todo es posible, cuesta entenderlo. Uno en los sueños puede hacer lo que desea...
Hay que encontrarle la vuelta siempre, hay una manera... Estamos hechos de la misma tela que los sueños, podemos hacer de nuestra realidad lo que soñamos. La realidad y los sueños son la misma cosa ¿entendés? Podemos cambiar, hacer y ser lo que queramos y entender esto es tener medio partido ganado.
Sueños de amor, sueños de gloria, pequeños y grandes sueños: todo se puede alcanzar. Sólo se trata de encontrarle la vuelta y recordar que la vida es un rato que tenemos para jugar, un rato para cumplir nuestros sueños, un rato antes de que se termine el juego...
Y los sueños no tienen fecha de vencimiento. Uno sueña, sueña, sueña, hasta que ese sueño se hace realidad... Pero ¿qué es sueño? ¿Qué es realidad? Me preguntaba por que llamamos sueños a nuestros deseos.. Porque en los sueños todo es posible, cuesta entenderlo. Uno en los sueños puede hacer lo que desea...
Hay que encontrarle la vuelta siempre, hay una manera... Estamos hechos de la misma tela que los sueños, podemos hacer de nuestra realidad lo que soñamos. La realidad y los sueños son la misma cosa ¿entendés? Podemos cambiar, hacer y ser lo que queramos y entender esto es tener medio partido ganado.
Sueños de amor, sueños de gloria, pequeños y grandes sueños: todo se puede alcanzar. Sólo se trata de encontrarle la vuelta y recordar que la vida es un rato que tenemos para jugar, un rato para cumplir nuestros sueños, un rato antes de que se termine el juego...
miércoles, 8 de junio de 2011
Mírame
Cuando querés que alguien te mire no importa ninguna otra mirada, vos querés esa mirada y ninguna más. Pedimos a gritos desesperadamente que abran sus ojos y nos miren, que nos vean, que vean nuestro dolor y nos comprendan.
Hacemos enormes esfuerzos para no necesitar de nadie, para no necesitar de una mirada para existir. Pero somos esclavos de esa mirada, la necesitamos como al aire. Hacemos cualquier cosa por atraer esa mirada, intentamos ponernos en el campo visual del otro, quisiéramos tener un reflector que nos ilumine, quisiéramos brillar para ser mirados.
Lo curioso es que los ojos que más nos obsesionan son los que no nos pueden mirar. Pero la mejor mirada no es la que se nos niega, sino esa mirada que no vemos, la que ignoramos distraídamente. Esa mirada inesperada, fuera de todo cálculo, esa mirada que nos ve cuando no nos sentimos mirados y por lo tanto nos mostramos mejor. Una mirada capaz de atravesar la máscara y ver lo que hay detrás.
Es imposible que nos mire una mirada vacía, vaciada. Pero lo queramos o no somos esclavos de esa mirada porque todos somos luces apagadas que solo se encienden cuando alguien nos mira.
martes, 7 de junio de 2011
La Dueña del Silencio
Para comunicarse no siempre son necesarias las palabras. Las palabras se pueden manipular. Pueden perder su valor o tener demasiado. En cambio el silencio es más noble.
El silencio es algo que se puede compartir. El silencio es estar en control. El silencio es poder. Dicen que somos esclavos de nuestras palabras y dueños de nuestros silencios.
Sufrir en silencio es un grito desesperado, un grito mudo que ensordece. El vacío se vuelve innombrable, porque sólo nombrar eso que nos flata nos parte el corazón al medio.
Es cómo eso que no querés contar para que no se pinche, crees que el sólo hecho de nombrarlo puede arruinar todo. ¿Lo que existe en silencio deja de existir si lo ponemos en palabras?
Palabras obvias que no hace falta decir o, tal vez, justamente, por obvias hay que decirlas. Lo viste mil veces, sabés qué pasa, pero hasta no ponerle palabras no es real.
El silencio es algo que se puede compartir. El silencio es estar en control. El silencio es poder. Dicen que somos esclavos de nuestras palabras y dueños de nuestros silencios.
Sufrir en silencio es un grito desesperado, un grito mudo que ensordece. El vacío se vuelve innombrable, porque sólo nombrar eso que nos flata nos parte el corazón al medio.
Es cómo eso que no querés contar para que no se pinche, crees que el sólo hecho de nombrarlo puede arruinar todo. ¿Lo que existe en silencio deja de existir si lo ponemos en palabras?
Palabras obvias que no hace falta decir o, tal vez, justamente, por obvias hay que decirlas. Lo viste mil veces, sabés qué pasa, pero hasta no ponerle palabras no es real.
domingo, 5 de junio de 2011
Siempre tan infantil
"Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan"
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